lunes, 30 de noviembre de 2009

LA HIDROTERAPIA DE COLON: PRIMER PASO PARA DESINTOXICAR EL ORGANISMO


¿Qué es?

La limpieza intestinal conocida desde los antiguos escritos hallados en el Papiro Ebers en Egipto, se realiza hoy en día, con equipos que aplican agua a una presión controlada para facilitar la eliminación de las heces incrustadas en los pliegues del colon.

Beneficios
Aunque usted evacue a diario, con los años las toxinas se van incrustando en las paredes del intestino grueso, y éstas son absorbidas nuevamente por el torrente sanguíneo.
Esta constante autointoxicación es la causa de dolores de cabeza, cansancio, depresión, dolores articulares, alergias, y un largo etcétera.
La hidroterapia de colon es una técnica indolora, inodora, beneficiosa y necesaria para todas las personas, ya que mantiene las paredes del intestino grueso y su flora en óptimas condiciones.
Esto nos ayuda a prevenir y a mejorar todas las enfermedades, y da resultados excelentes en todos los procesos alérgicos.
Estos son los importantes beneficios que le proporciona la hidroterapia de colon:
• Eliminación de bacterias patógenas causantes de flatulencias.
• Eliminación de parásitos / lombrices.
• Regeneración de la flora intestinal.
• Disminución de diarreas, ya sean por virus, bacterias, o parásitos.
• Mejoría de la tonicidad abdominal.
• Prevención en el cáncer de colon.
• Ayuda en los tratamientos de la intolerancia a la lactosa.
• Pérdida de volumen y ligereza de peso en personas gruesas y aumento de peso en personas delgadas por una mejor asimilación de los nutrientes.
• Mejoría o desaparición de los síntomas alérgicos.
• Sensación de ligereza y bienestar.
• Mejoría de los edemas y de los estados inflamatorios.
• Mejoría de las enfermedades crónicas.
• Eliminación de toxinas (imprescindible y de excelentes resultados).
• Disminución de los niveles de colesterol y triglicéridos.
• Mejoría de la función sexual.
• Estimulación del sistema inmune.
• Prevención de enfermedades infecciosas por mejora del sistema inmunológico.
• Prevención de tumores.
Además de muchos otros beneficios que le ayudarán a mejorar su salud.

¿Cómo afecta la acumulación de toxinas en el intestino?
En nuestros intestinos se encuentra una de las principales herramientas del cuerpo para que se establezca un correcto equilibrio de nuestra salud general: la eliminación de desechos.
El colon, junto al hígado y los riñones, es uno de los responsables de la limpieza de nuestro organismo.
Desde los intestinos, la sangre cargada con nutrientes pasará a nuestros órganos y de éstos al resto del torrente llegando a todas las partes de nuestro cuerpo.
Dependiendo de la calidad de nuestra sangre, así será nuestro estado de salud.
Un colon que no realice correctamente su tarea de absorción de nutrientes no podrá proveer al resto del organismo de éstos, porque sencillamente no puede absorberlos. El colon está demasiado saturado para poder separar toxinas de nutrientes, de esta forma, nuestro cuerpo empezará a autointoxicarse, dando como resultado la aparición de enfermedades y síntomas de desequilibrio en nuestra salud.
La materia fecal y toxinas acumuladas en el intestino provocarán el desarrollo de bacterias no favorables con el consecuente desequilibrio.
Las defensas del organismo sufrirán un descenso, mostrándose el sistema inmune debilitado.
Dolencias, afecciones, alergias...
La acumulación de toxinas en el intestino provocará la aparición de dolencias tales como:
• Flatulencias
• Malas digestiones
• Diarrea
• Fatiga
• Dolores de cabeza
• Desequilibrios bacterianos
• Resfriados
Muchos profesionales de salud ligan este problema a enfermedades como:
• Artritis
• Síndrome pre-menstrual
• Presión alta
• Gastritis
• Irritabilidad
• Obesidad
• Insomnio
• Falta de energía
• Problemas de la próstata
• Estrés
• Poca memoria
• Problemas de la piel
...y muchos otros desequilibrios.

http://www.adhico.com

miércoles, 25 de noviembre de 2009

LA IMPORTANCIA DEL HÍGADO EN NUESTRA SALUD


Si todo anda bien, no tenemos motivo para darnos cuenta del trabajo del hígado: la digestión se realiza sin problemas y el cuerpo funciona normalmente. Por el contrario, los inconvenientes digestivos en general, suelen advertirnos que algo anda mal en el sistema hepatobiliar. Sin embargo, y dado que el hígado interviene en gran cantidad de funciones corporales, los síntomas de su malfunción son muy variados y normalmente no se relacionan con su desorden funcional.

Un hígado cansado y sobrecargado genera gran variedad de síntomas físicos, como: dificultades para asimilar alimentos, inapetencia, dolores de cabeza luego de comer, boca pastosa, lengua blancuzca o amarillenta, sabor amargo en la boca, hinchazón de vientre, acumulación de gases, nauseas, vértigo, piel amarillenta, cutis graso, granos, catarro, estreñimiento, heces en forma de confites o poco consistentes y de color amarillento, insomnio en las primeras horas de la noche y dificultades para despertar por la mañana, picazón de piel, caspa, caída del cabello, migrañas, cefaleas, dolor en la nuca, síndrome premenstrual (catabolismo hormonal), fatiga muscular, edemas, calambres, mala circulación venosa, coloración verdosa del rostro y los ojos, fobia a la luz, dificultad para permanecer al viento, problemas de visión, afecciones oculares, precoz pérdida de la vista…

La relación hígado/visión, ampliamente conocida por la antigua medicina oriental y totalmente ignorada por la ciencia occidental, es fácil de verificar dado el estrecho vínculo entre ambos órganos y la rápida respuesta que se genera. Una depuración hepática, incrementa automáticamente la capacidad visual. Esto hemos podido experimentarlo personalmente y a través de testimonios impactantes: una persona nos refería haber tenido que desechar nuevos anteojos con mayor aumento, apenas después de haber concluido una primera limpieza hepática profunda.

Dos líneas verticales en el entrecejo, nos indican un hígado agotado. Cefaleas y migrañas aparecen cuando este órgano se siente afectado y no llega a desempeñar su función de empujar y distribuir la energía hacia la cabeza y las extremidades; entonces la cabeza se congestiona y se calienta, al mismo tiempo que las manos y los pies se enfrían.

Dado que el hígado es responsable de la formación de la albúmina y las hormonas, su malfunción repercute directamente en los sistemas inmunológico y hormonal. Una alergia está indicando claramente que algo no marcha bien a nivel hepático. Es notable la rapidez con que remiten las reacciones alérgicas, una vez que hemos depurado el hígado.

Ya nos referimos a la relación albúmina defectuosa-células tumorales, por lo cual un cáncer no es más que el reflejo de un hígado colapsado. Y pensar que una persona con cáncer es sometida a potentes drogas que no hacen más que agravar el colapso hepático. En general puede afirmarse que todas las enfermedades crónicas y degenerativas reflejan el mal estado hepático o, mejor dicho, resultan su consecuencia directa.

La medicina oriental clasifica a hígado y vesícula como órganos pares, es decir que se afectan mutuamente: si está mal uno, también está mal el otro y viceversa. Los síntomas físicos del desorden vesicular son: dolores de caderas, migrañas (localizadas sobre todo en la sien derecha), boca amarga por la mañana, vómitos ácidos, tensiones en el hombro derecho, dolores en las articulaciones (rodillas en particular), cuello rígido, ansiedad e insomnio. El color de la piel suele ser pálido o amarillento, tonalidad que también se evidencia en los ojos.

HÍGADO Y EMOCIONES

El estado emocional y la claridad mental de una persona, dependen de la libre circulación de la energía y la sangre. Precisamente es el hígado quien controla ambos factores, y por tanto la estabilización del equilibrio emocional. Un hígado sano proporciona juicio claro y decisiones firmes; la acción que genera es rápida y consecuente. La emoción positiva de un hígado sano es el idealismo.

El bloqueo de la energía del hígado, crea un estado depresivo y de agobio. La tendencia psíquica negativa es la cólera, que se produce como reacción a la depresión y es acompañada por crisis de irritabilidad, mal humor, ira y violencia. Las crisis de cólera son normalmente reprimidas hasta el momento en el cual se liberan, desembocando en verdaderas erupciones volcánicas, con deseos de gritar y pegar. Esta emoción se considera la más dañina, pues condiciona todas las funciones del sistema energético, al alternarse euforia con depresión.

Los desequilibrios biliares se asocian con rigidez de pensamiento, cólera, excesiva preocupación por los detalles, frustraciones y miedo hacia lo desconocido. Decisiones y acciones quedan paralizadas.

Según la medicina tradicional china, el hígado es el “maestro de la astucia y de la acción”, así como la vesícula biliar lo es de la “fuerza de decisión”. La salud de ambos órganos determina la capacidad de ser un líder; es el “eterno ganador”. La capacidad de previsión, o sea de anticipar la realidad interior y exterior, depende de la salud del sistema hígado/vesícula.

LOS CÁLCULOS BILIARES

Como hemos visto, todo tiene que ver con la correcta función hepática. Nuestro laboratorio interno cumple gran cantidad de funciones y casi todo lo que ocurre en el cuerpo tiene que ver con su estado. A raíz del ensuciamiento alimentario y la consiguiente permeabilidad de la mucosa intestinal, grandes cantidades de sustancias inconvenientes alcanzan el hígado y generan un crónico colapso tóxico, que repercute en muchos ámbitos y que generalmente no es tenido en cuenta a la hora de abordar un problema concreto de salud.

Es el caso de los cálculos biliares, que se generan dentro de la estructura hepática (cálculos intra hepáticos). Pese a comprometer en grado sumo la eficiencia del hígado y sobre todo el correcto flujo de bilis, es un tema que la medicina alopática no atiende como debiera. Lo que aquí se propone, es sencillamente un método de limpieza para eliminarlos del cuerpo; esto permite recuperar la correcta funcionalidad del hígado y resolver graves desordenes crónicos.

Los cálculos intra hepáticos (como los que se aprecian en las fotografías) están constituidos por colesterol, fragmentos de bilis coagulados, calcio y pigmentos, como la bilirrubina. Además tienen desechos coloidales (moco), toxinas, bacterias y parásitos muertos. Siendo el colesterol el principal ingrediente, son poco perceptibles en la tecnología de diagnóstico por rayos o ultrasonidos. A lo sumo, en muchos casos se diagnostica a la persona como hígado graso (aparecen zonas blancas en los exámenes por ultrasonidos). Es posible que una persona con este diagnóstico tenga cientos o miles de piedras de distintos tamaños, alojadas en su hígado.

Imagen simplificada que muestra los cálculos alojados en los conductos biliares del hígado, en la vesícula y en el conducto que transporta la bilis hacia el intestino. Notar que dicho conducto descarga en el mismo lugar que el páncreas (círculo). Por tanto su obstrucción, afecta el arribo de ambos fluidos al intestino.

No debemos confundirnos con los cálculos vesiculares, ya calcificados, que se detectan sencillamente con radiografías y que generan reacciones dolorosas, las cuales concluyen con intervenciones que “mutilan” este órgano importante de la función digestiva e intestinal. Los cálculos en la vesícula deben ser considerados apenas la “punta del iceberg” respecto a lo que se encuentra alojado en el hígado.

Las personas con enfermedades crónicas, seguramente tienen centenares de cálculos obstruyendo los conductos biliares intra hepáticos. La bilis es un fluido amarillo verdoso y alcalino, esencial en la química corporal. Además de colaborar en los procesos metabólicos de grasas, proteínas y minerales, la bilis mantiene el orden de las grasas en sangre, elimina material tóxico del hígado, alcaliniza los intestinos y evita la proliferación de microorganismos nocivos en el colon, entre otras cosas.

Una persona saludable produce aproximadamente un litro diario de bilis. En cambio, individuos con cálculos biliares y enfermedades crónicas, llegan a producir apenas un tercio o menos de esa cantidad. Por lo tanto serán personas con mala digestión del alimento (dispepsias), desorden en los triglicéridos, acidificación intestinal, toxicidad hepática, desorden en la flora del colon, etc.

Síntomas de presencia de cálculos biliares

• Acidez estomacal
• Adormecimiento o calambres en piernas
• Alzheimer, Parkinson, trastornos cerebrales
• Artritis y gota
• Asma
• Cabello graso o calvicie
• Carencia vitamínica
• Colesterol elevado
• Congestión linfática
• Debilidad
• Desorden hormonal
• Diabetes
• Dolores de espalda y hombros
• Escoliosis
• Evacuaciones claras
• Extremidades frías
• Gastritis
• Hemorroides y várices
• Hepatitis y cirrosis hepática
• Impotencia sexual
• Infecciones (cándidas, herpes)
• Inflamación vesicular
• Irritabilidad y cólera
• Mala digestión
• Manchas en piel (brazos, espalda, rostro)
• Mareos y desmayos
• Obesidad
• Ojos hinchados y/o amarillentos
• Osteoporosis
• Pancreatitis y tumores pancreáticos
• Pesadillas
• Piel amarillenta
• Problemas circulatorios y cardíacos
• Problemas de visión
• Problemas dentales o de encías
• Problemas intestinales
• Problemas renales y urinarios
• Rigidez articular y muscular
• Sabor amargo en boca
• Tono oscuro y “bolsas” bajo los ojos
• Ulceras y aftas bucales

Factores generadores de cálculos biliares

• Sobrealimentación
• Cenas copiosas
• Exceso de proteínas
• Ingesta de almidones sin procesar
• Consumo de lácteos
• Aceites industrializados y margarinas
• Alimentos refinados (sal, azúcar, harinas)
• Colesterol oxidado (leche y huevo en polvo)
• Productos bajos en grasa (lights)
• Alimentos con conservantes
• Adelgazamientos rápidos
• Deshidratación
• Empleo de anticonceptivos
• Terapia de sustitución hormonal
• Fluorado del agua
• Uso de fármacos
• Alteración de los ciclos naturales (día/noche)
• Exceso de televisión
• Estrés emocional (causa/consecuencia)

Extraído del libro "Cuerpo Saludable"

sábado, 21 de noviembre de 2009

PLANTAS PARA EL HÍGADO


Plantas para el hígado

. Rábanos
Descongestionan y desintoxican el hígado al favorecer el vaciado de la bilis. Se pueden añadir crudos a las ensaladas o tomar cada día un vaso de jugo fresco de rábano, endulzado con miel, antes de las comidas.
. Alcachofas
Tienen un efecto regenerador del hígado gracias a su contenido en cinarina, un bioflavonoide. Además de tomar alcachofas como verdura, para gozar de sus ventajas terapéuticas hay que tomar infusiones de sus hojas y tallos. El jugo fresco de la alcachofa resulta también muy terapéutico y se puede preparar licuando las hojas y tomando un vaso en cada comida.
En lugar de tirar las hojas más duras y los tallos, se puede preparar una infusión con 100 gramos de hojas y tallos de alcachofas por litro de agua. Hay que tomar 3 tazas al día.


. Cardo mariano
Contiene una sustancia llamada silimarina que tiene el poder de regenerar las células hepáticas. Aunque lo habitual es tomarlo en infusión, o en comprimidos de extracto seco, las hojas tiernas y sin espinas del cardo mariano se pueden añadir a las ensaladas.


. Diente de león
Diurético y depurativo por excelencia, el diente de león está muy indicado en las insuficiencias hepáticas ya que es colerético y colagogo a la vez. Sus hojas tiernas se pueden tomar en ensaladas aliñadas con aceite y limón. También se pueden licuar sus hojas y raíces y tomar 3 cucharadas de este jugo antes de cada comida.

. Remolacha roja
Aumenta el flujo de bilis y favorece la eliminación de los productos tóxicos del hígado.



Plantas coleréticas
Se llama plantas coleréticas a las que tienen la capacidad de aumentar la cantidad de bilis que segrega el hígado. La bilis queda almacenada en la vesícula biliar hasta que la ingestión de alimentos provoca su vaciado en el intestino para facilitar la digestión. Si se aumenta la producción de bilis, el hígado se descongestiona y puede realizar mejor sus funciones.
Son coleréticas: tilo, olivo, helenio, menta, agracejo, alcachofera, fumaria, boldo, rábano, diente de león, ajenjo, centaura menor, cúrcuma, genciana, ruibarbo, tamarindo, artemisa, caléndula, ortosifón.



Plantas Colagogas
Las plantas colagogas son las que estimulan el vaciado de la vesícula biliar al duodeno. Estas plantas deben usarse en caso de vesícula perezosa y cálculos renales.
Son colagogas: olivo, helenio, menta, agracejo, alcachofera, boldo, rábano, diente de león, ajenjo, cúrcuma, genciana, cáscara sagrada, ruibarbo, tamarindo, artemisa, caléndula, ortosifón, romero, milenrama, áloe.

El cardo mariano
El mejor amigo del hígado
El cardo mariano o borriquero es el mejor amigo del hígado gracias a una sustancia llamada silimarina que tiene la capacidad de regenerar las células hepáticas dañadas por agentes tóxicos y de desinflamar el tejido fibroso de sostén que rodea el hígado.
En las siguientes enfermedades hepáticas está recomendado tomar cardo mariano crudo en ensaladas y en comprimidos de extracto seco:
. Inflamación del hígado provocada por fármacos.
. Intoxicaciones que afectan al hígado como las derivadas de la ingesta de setas tóxicas, insecticidas, etc.
. Degeneración grasa del hígado provocada por alcohol u otras sustancias
. Hepatitis vírica aguda, crónica o alcohólica.
. Insuficiencia hepática.
. Congestión hepática.
. Cirrosis hepática.

MICROLIMPIEZAS HEPÁTICAS


MICROLIMPIEZAS HEPÁTICAS

FACILITAR EL DRENADO DEL HÍGADO.

- Estas microlimpiezas, serían una alternativa para personas que no pudieran hacer, por distintas razones, la limpieza hepática que se aconseja en la medicina Ayurvédica y que se describe magistralmente en el libro de Andrea Moritz, LA LIMPIEZA HEPÁTICA Y DE LA VESÍCULA.

- En ayunas, una o dos cucharadas de aceite virgen extra, si es posible de cosecha ecológica. Medio limón escurrido. Se pueden tomar por separado o mezclándolos y tomándolos con una pajita. Esta mezcla, tiene por finalidad, activar la bilis y que ésta salga con fuerza, arrastrando fangos y deshechos del hígado. Después de 10 o 15 minutos hacer el desayuno normal.

- Beber durante el día dos vasos de zumo de manzana (vale el de supermercados), o una o dos cápsulas de ácido málico (en la comida), o una manzana mínimo diaria. El ácido málico contenido en la manzana, tiene por finalidad, ablandar los cálculos y sedimentos que hay acumulados en el hígado, con lo que se consigue que se drenen más fácilmente.

- Por la noche, durante la cena, tomar una cucharadita de café, de cloruro de magnesio. El cloruro de magnesio tiene, entre otras propiedades, dilatar los conductos hepáticos, con lo que hace más fácil, que el barro y los cálculos hepáticos, se muevan mejor a través de los canales hepáticos y la desembocadura del hígado en el intestino delgado. Hay más información de los beneficios del cloruro de magnesio en internet, pero apunto sólo unas poquitas: deshace los cúmulos de calcio en zonas donde no debe estar, es cardiosaludable y mantiene el sistema nervioso en óptimas condiciones.

- Esto sería adecuado hacerlo como rutina diaria, tengamos en cuenta que el hígado está filtrando constantemente los tóxicos y residuos procedentes de la sangre, y actualmente los alimentos que tomamos, el aire que respiramos, etc. No están en las mejores condiciones de pureza. Es por ello que es conveniente el drenaje diario de este órgano.

- Para finalizar, no estaría de más que se hiciesen limpiezas de riñones con hierbas adecuadas para ello. Y beber bastante agua.

COMO LIMPIAR LOS RIÑONES


Como limpiar de los riñones

Saber como limpiar los riñones es importantísimo si queremos que estos verdaderos filtros de nuestro organismo estén siempre en perfecto estado. Si limpiamos el filtro del automóvil y el de la lavadora con más motivo deberíamos limpiar nuestros riñones.



¿Es realmente importante saber como limpiar los riñones?

Todas las enfermedades principales del sistema urinario son causadas por sangre toxica; en otras palabras, por sangre repleta de pequeñas moléculas de material de desecho y exceso de proteínas.

Algunos síntomas de que necesitamos limpiar los riñones

Presión alta o baja, dolores en las partes anterior e inferior del abdomen, orina color café oscuro, dolores de espalda justo encima de la cintura, sed excesiva, incrementos en la orina, especialmente durante la noche, menos de 500ml de orina diarios, sentir la vejiga llena, dolor en la micción, pigmentos epiteliales más secos y oscuros, tobillos hinchados durante la noche, ojos hinchados durante la mañana, hematomas y hemorragia.

Si debido a la presencia de cálculos biliares en el hígado o por otros motivos hay piedras en los riñones o en la vejiga urinaria necesitaremos saber como limpiar los riñones o sea hacer una limpieza renal.

Plantas medicinales para limpiar los riñones

Si tomamos durante un periodo de 20 a 30 días la siguiente combinación de hierbas, podemos contribuir a disolver y eliminar los diferentes tipos de cálculos del riñón, incluidas las piedras de acido úrico, ácido oxálico, fosfato y aminoácidos.

Ingredientes de la infusión

* Mejorana (30 g.)
* Uña de gato (30 g.)
* Raíz de Consuelda (30 g.)
* Semilla de hinojo (60 g.)
* Chicoria (60 g.)
* Raíz de Hortensia (60 g.)
* Gayuba (60 g.)
* Raíz de eupatorio purpúreo (60 g.)
* Raíz de Malvavisco (60 g.)
* Hierba de Solidago (hierba pagana o vara de oro) (60 g.)

Modo de prepararlas

La preparación de las plantas medicinales para depurar o limpiar los riñones es muy sencilla.
Mezclar bien las hierbas y se introducen en un recipiente hermético. Antes de irse a la cama se vierten dos o tres cucharadas colmadas de la mezcla en dos tazas de agua, se tapan y se dejan reposar durante toda la noche. A la mañana siguiente se pone a hervir la mezcla fuego lento durante unos minutos y se cuela.

En caso de olvidar preparar la mezcla durante la noche debe hervirse por la mañana y luego dejarla reposar o que siga hirviendo a fuego lento durante 10 o 15 minutos antes de colarla. Se toma de seis a ocho sorbos a lo largo del día y debe esperarse por lo menos una hora después de las comidas para tomarse.

¿Podemos notar algo mientras tomamos estas hierbas?

Si se nota alguna molestia o rigidez en la región lumbar, se debe al paso de los cristales salinos de los cálculos renales a través de los uréteres del sistema urinario. Un olor penetrante o un color oscuro de la orina durante la limpieza es señal de que se esta eliminando una cantidad importante de toxinas. Es importante saber para limpiar bien los riñones conviene ir bebiendo cantidades adicionales de agua de 1,5 a 2 litros de agua.

No deben consumir se productos animales, productos lácteos, té, café, alcohol, bebidas carbónicas, chocolate u otros alimentos o bebidas que contengan conservantes, edulcorantes artificiales, o colorantes. Mientras nos dediquemos a limpiar los riñones las sustancias fuertes como los productos químicos no solo pueden interferir en la limpieza sino que también pueden causar lesiones en los riñones.

Otros consejos que nos ayudarán a limpiar los riñones

Además de beber esa infusión renal todos los días, se puede asimismo, mascar un trocito de corteza de limón de cultivo ecológico en el lado izquierdo de la boca y un trocito de zanahoria en el derecho de unas 30 o 40 veces cada una. Esto estimulas las funciones renales y la liberación de enzimas especificas que contribuyen a descomponer ciertos depósitos ácidos de los riñones. Hay dejar media hora entre cada ciclo de masticación. Si bien no es una parte esencial a la hora de limpiar los riñones puede mejorar su eficacia.

Beber sorbos de agua caliente ionizada

El agua caliente ionizada tiene un profundo efecto de limpieza en todos los tejidos del cuerpo; contribuye a reducir la toxicidad general, mejora las funciones del sistema circulatorio y equilibra la bilis.

Se hierve agua durante 15 a 20 minutos y a continuación se verte en un termo. Hay que tomar uno o dos sorbos cada media hora a lo largo del día y tan caliente como si fuera té. Este método puede emplearse siempre que la persona no se encuentre bien, sienta la necesidad de descongestionarse, desee mantener la sangre fluida, simplemente quiera sentirse más lucido y lleno de energía.

Hay quienes toman agua ionizada, entre tres y cuatro semanas; otros lo hacen continuamente. La cantidad de agua a hervir para un día es de 600 a 700 ml. Cuando queremos limpiar los riñones esta agua no debe sustituir el agua normal a tomarse (1,5 o 2 litros diarios) ya que no hidrata las células, el cuerpo solo la utiliza para limpiar los tejidos.

NOTA: Si alguna planta medicinal de este listado no se encuentra en vuestro país siempre podéis pedir consejo a vuestro médico o especialista en plantas medicinales a fin de que os recomiende otra similar. Así podréis limpiar los riñones igualmente.

AFRONTAR EL CÁNCER Y OTRAS PATOLOGÍAS DESINTOXICANDO EL HÍGADO Y EL RIÑÓN


José María Cardesín, experto español en Medicina Tradicional China, es de los que piensa que la acumulación de tóxicos en el organismo termina bloqueando en muchos casos el sistema de drenaje dando ello lugar a muy diferentes patologías, cáncer incluido. Y, de hecho, pronto comprobaría que el 90% de los pacientes que acudían a él con patologías muy distintas tenían piedras en el riñón o en el hígado. Y que en un 40% de los casos se detectaban además células cancerosas. Pero su mayor sorpresa fue constatar que tras un profundo drenaje hepático y renal no sólo desaparecían las piedras sino también las células cancerosas.


Graduado en Ingeniería Química en la Universidad Politécnica de Barcelona José María Cardesín se matricularía a continuación en Ingeniería Industrial pero a los dos años decidió dar un giro radical a su vida y formarse en el ámbito de la salud. En 1980 estudiaría Hipnosis Clínica en el International Institute Of Hipnology de Nueva York y algunos años después se trasladaría a China para formarse en la Facultad de Medicina Tradicional China de Pekín obteniendo los grados A y B (los más altos que se conceden a médicos extranjeros). A la vuelta ampliaría su formación durante 3 años en el Centro de Estudios Homeopáticos (CEDH) de Burdeos (Francia) así como en las técnicas energéticas de Rac estudiando en la Escuela de Paul Nogier en Lyon. Años después ampliaría sus conocimientos formándose en otras disciplinas -especialmente Osteopatía y Naturopatía- hasta que finalmente crearía su propia escuela basada principalmente en la Medicina Tradicional China aplicada a través de productos homeopáticos y donde se imparten clases de distintas terapias alternativas: el Centro de Terapias Alternativas CAB,. Socio fundador de la Sociedad de Acupuntores de Cataluña -en la que ostentaría durante varios años el cargo de Vicepresidente para Temas Científicos- y ex presidente de la Asociación Española de Homeópatas es autor de seis libros: "Reflexología", "Repertorio homeopático superior", "Materia Médica Superior", "La energética de la pareja", "Concomitancias del sistema hepato-renal" y "Nuevas investigaciones sobre el cáncer".
En cualquier caso debemos decir que lo que le ha traído a estas páginas es un descubrimiento singular que ahora deberán valorar otros profesionales de la salud: el hecho de que mejorando el eje hepato-renal mediante la eliminación de la arenilla, barro y piedras que se acumulan en esos órganos... desaparecen en muchos casos las células cancerosas. Incluso en cánceres avanzados. Lo que una vez más volvería a demostrar que la mejor manera de elevar las defensas del sistema inmunitario no consiste quizás tanto en aportar sustancias al organismo como en limpiarlo, en desintoxicarlo lo mejor posible para que el propio cuerpo se encargue de autocurarse. En cáncer y en los casos de casi la totalidad de las llamadas enfermedades. José María Cardesín no dudó en trasladarse desde Barcelona hasta nuestra redacción para explicárnoslo.
-Cómo fue el proceso que le llevó a este descubrimiento?
-En Febrero de 1993 llegó a la consulta una paciente obesa con problemas digestivos acompañados de dolores musculares, cansancio, irritabilidad, insomnio y depresión. Una vez reconocida comprobamos que presentaba litiasis biliar, úlcera gástrica e infección intestinal por lo que se le prescribió la medicación homeopática correspondiente y un eficaz drenador hepático de carácter fitoterápico. Sin embargo, a los pocos días volvió con un cuadro de dolor intenso, tan importante y generalizado que, entre otras pruebas, se decidió buscar indicios de tumor detectándose células cancerosas a nivel hepático y bronquial. Fue remitida sin medicación a Urgencias y en el hospital confirmaron la litiasis biliar. Tenía un cólico y se decidió intervenir quirúrgicamente porque la piedra era enorme. Cuando se le extrajo no pasaba al parecer por la boca del envase de cristal de un yogur. Tal era su tamaño.
Algo después, tras el postoperatorio, volvió a visitarnos para intentar solucionar unas pequeñas molestias y acelerar la recuperación. Lo primero que se hizo, evidentemente, fue repetir las pruebas tumorales. Y para nuestra sorpresa dieron negativas.
-¿Qué pensó en ese momento?
-Evidentemente me pregunté qué había sucedido. Todo indicaba que el cólico lo produjo el bloqueo del colédoco, debido al tamaño de la piedra, al intentar expulsarla el organismo por efecto del drenador. E intuí que además del cólico el bloqueo podía haber provocado una serie de reacciones orgánicas, algunas de las cuales podían ya existir de forma asintomática o haberse iniciado en ese momento, que disminuyeron o desaparecieron tras extirparle la piedra. ¿Qué relación había pues entre la litiasis y el cáncer?, me pregunté. ¿Por qué tras el cólico habían aparecido células cancerosas y una vez eliminada la piedra éstas habían desaparecido sin más? Es más, ¿podían las litiasis ser causa de diferentes patologías?
-¿Y qué hizo para saberlo?
-A partir de ese momento decidí averiguar si mis pacientes, independientemente de la patología que aparentemente manifestaran, padecían o no litiasis biliar o renal indagando además si tenían células tumorales malignas. Y así lo hicimos con casi todos nuestros pacientes.
-Y cuál fue el resultado?
-Que ¡el 90%! de los pacientes tenían litiasis hepática o renal. En el 60% de los casos en forma de arenillas o fangos difícilmente detectables por ecografía y que si bien no producen síntomas directos pueden sin embargo ocasionar patologías distales de poca a mucha gravedad. Aunque lo que más nos llamó la atención es que en ¡un 40%! de los casos se detectó la presencia de células cancerosas en un estado muy precoz, en su mayoría en la mama, en el esófago o en ambos sitios a la vez en los casos mas avanzados. El 90% de los cánceres mamarios de tipo escirro, es decir, carcinomas ductales infiltrantes.
-Me parece muy fuerte. Es un porcentaje altísimo. Aunque demostraría la afirmación tantas veces repetida de que todos padecemos cáncer varias veces a lo largo de nuestra vida sin ser conscientes de ello que superamos dejando actuar sin más al sistema inmune. Bien, y si las litiasis pueden ser causa de tantas patologías, cáncer incluido, usted qué propone?
-No sé si las litiasis son la causa del cáncer o más bien el resultado de que el organismo no pueda desintoxicarse correctamente por ellas. En cualquier caso la solución primordial sería la misma: usar potentes drenadores que permitan al organismo deshacerse del barro, la arenilla y las piedras cuyo tamaño lo permita, que son la mayoría.
-¿De forma preventiva o curativa?
-Prevenir siempre es mejor que curar. Pero debo decir que hemos constatado cómo una vez limpios en profundidad el hígado y el riñón el nivel y actividad de las células cancerosas disminuye rápidamente en la mayoría de las personas. Tanto en casos iniciales como en tumores ya avanzados.
-¿También en casos avanzados?
-En algunos casos puntuales ha habido incluso importante remisión en personas con cuadros metastáticos y desahuciadas. Debo en cualquier caso aclarar que además de desintoxicar el organismo nosotros ponemos a nuestros pacientes un tratamiento homeopático anticancerígeno que obtiene resultados muy satisfactorios.
-Sorprendente. Pero volvamos un momento atrás. ¿Cómo hay tantos casos de litiasis, muchos en personas asintomáticas?
-Probablemente porque hoy día nuestros organismos están muy contaminados. Especialmente los alimentos que ingerimos pero también el agua que bebemos, el aire que respiramos, el entorno en el que vivimos...
-¿Tanto como para empezar a bloquear ya los riñones?
-Bueno, la litiasis no es fundamentalmente biliar sino hepática. Quien realmente produce la mayoría de las piedras es el hígado, órgano de filtración de la sangre venosa que asciende por el sistema porta y cuya suciedad es la que termina produciendo los posos y arenillas que con el tiempo se van aglutinando y formando los litos de mayor tamaño. El otro órgano de filtración, el riñón, retiene arenillas y forma piedras pero en menor grado. También el páncreas produce sedimentos por filtración que se eliminan a través del conducto pancreático pero son menos importantes porque es corto.
En fin, el caso es que cada vez con mayor frecuencia el material de desecho que en condiciones normales debería salir a través del colédoco hacia el intestino para su eliminación -si procede del hígado- o por vía urinaria -si su origen es renal- es retenido por uno o ambos órganos provocando una insuficiencia funcional de los mismos. Pero es que cuando se llega a esa saturación la arenilla, el material de desecho, en lugar de ser expulsado del organismo se extiende vía sanguínea a otras zonas y conductos siendo eso lo que probablemente genera muchas de las patologías que conocemos. Solo que como esas zonas se hallan muy alejadas no nos hacen sospechar que la causa sea esa.
-Pero, ¿cómo han llegado a la conclusión de que es el hígado el que produce el mayor número de piedras?
-Llegamos a esa conclusión tras constatar que numerosos pacientes colecistectomizados -a los que se ha extirpado la vesícula biliar- presentaban cuadros semejantes a los producidos por litiasis "biliar" y al darles drenadores de fuerte acción y analizar las heces obtenidas dentro de las 24 horas siguientes a la ingesta de los mismos se encontraron piedras de diferentes tamaños y mejoría substancial de la sintomatología con lo que quedó demostrado que la extracción de la vesícula no nos libra de la producción y almacenamiento de residuos hepáticos sólidos.
Añadiré que la búsqueda de litiasis se realiza también en niños dando positivo casi siempre en infantes de hasta dos años y menos lo que sugiere que los fangos hepáticos le llegan al feto durante el embarazo, desde la madre, pese a la barrera placentaria. Porque no parece lógico que en doce meses almacenen tanta arenilla como para dar muchas veces cuadros hepáticos de cierta intensidad.
En fin, estos diminutos barros de desecho que circulan por la sangre son normalmente retenidos por alguno de nuestros filtros pero pueden pasar de un órgano a otro indistintamente.
-¿Y cómo abordan ustedes la depuración del hígado y el riñón?
-Antes, cuando un paciente presentaba signos de litiasis en hígado por ejemplo, le dábamos un drenante de ese órgano solamente pero con frecuencia nos encontrábamos al mes siguiente con que se había limpiado el hígado pero presentaba litiasis renal. Por lo que decidimos a partir de entonces drenar ambos órganos a la vez. Con excelentes resultados.
-Bien, volvamos al cáncer. Decía antes que el bloqueo de nuestro sistema de drenaje es lo que puede provocar la aparición de las células cancerosas... y de otras patologías- ¿Puede ampliarnos su tesis?
-Bueno, una vez establecimos que había relación directa entre la eliminación de las litiasis hepática y renal y la mejoría en muchos casos de cáncer era cuestión de buscar una explicación coherente. Como antes dije cuando nuestros filtros corporales van acumulando materia indeseable y no pueden eliminarlos se saturan . Y al no poder retener más material de desecho éste se extiende a través de la sangre y el plasma al resto del organismo. Provocando, al acumularse, en unos casos obesidad -general o circunscrita a una zona-, en otros deformaciones óseas, ateromas, miomas, lipomas, fibromas, quistes o tumores que en ocasiones se malignizan dando lugar al cáncer.
Una explicación plausible es que los microlitos en forma de barros sutiles terminen traspasado la membrana celular merced a la presión osmótica y se depositen en determinadas células alterando el medio e iniciando un proceso de mutación que genere malformaciones de todo tipo. Malformaciones que, sin embargo, hemos podido comprobar que ceden en cuanto desciende el nivel de barros en sangre y por presión inversa la célula puede librarse de ellos. Por supuesto, si la célula aún es aun recuperable y siempre gracias a los órganos de eliminación.
Lo importante es pues evitar que el material de desecho llegue a las células, sea o no carcinogénico, eliminándolo mediante un drenaje a fondo.
-¿Y cómo efectúan ustedes ese drenaje? Por cierto, ¿cambian el tipo de alimentación durante el tratamiento?
-La alimentación juega un papel fundamental en la salud y por tanto hay que cuidarla. A nosotros lo que nos parece primordial es que los productos sean biológicos y no se desnaturalicen durante su preparación. Pero no proponemos una dieta específica. Basta con que uno se alimente de forma saludable recordando que al hígado le afecta sobre todo el consumo de productos grasos, alcohol, azúcar blanco, hidratos de carbono refinados, fármacos, aditivos alimenticios, etc. Aunque también le afectan el estrés, los disgustos y los ataque de ira. Nos centramos pues en desintoxicar el organismo. Lo que sucede es que la experiencia nos demuestra que un drenaje real y completo es muy difícil de conseguir la primera vez que se drena. Aún obteniendo datos analíticos satisfactorios suele tener que repetirse varias veces hasta que la limpieza sea aceptable de ambos órganos.
-¿Pues tenía entendido que en pocos meses podía conseguirse una limpieza profunda de hígado y rinón...
Sí, pero hemos constatado que aunque a veces creemos haberlo conseguido...a los dos o tres meses ambos órganos vuelven a estar saturados con lo que se precisan nuevos drenajes, práctica inhabitual cuando ya se ha comprobado el resultado positivo de la primera sesión de limpieza. Y es que, por pura lógica, es imposible limpiar en un par de meses la suciedad acumulada a lo largo de 30, 40 o 50 años. Es verdad que tras el primer drenaje, tras la primera limpieza a fondo, hígado y riñón se recuperan en muy buena medida pero es que una vez limpios empiezan a retener la suciedad circulante. Es decir, la sangre, mucho más limpia de impurezas, empieza a recibir nuevos residuos de otras células que inician su recuperación, simplemente por ósmosis. De tejidos que estaban saturados, de conductos parcialmente obstruidos, etc. Y al poco tiempo ya tenemos otra vez ambos órganos ocluidos. Por lo que hay que proceder a volver a limpiarlos.
En otras palabras, para lograr desintoxicar el organismo -y en algunos casos será más complicado que en otros- se precisan varias sesiones con descansos intermedios. Luego, una vez lograda la limpieza a fondo, conviene prevenir. Y lo ideal es efectuar a partir de entonces una limpieza de hígado y riñón una vez cada año o año y medio.
-Por su comentario anterior observo que también usted advierte que el comportamiento puede influir decisivamente sobre la salud...
-Evidentemente. Las emociones negativas fuertes se somatizan. El hígado enfermo produce irritabilidad y cólera pero lo mismo ocurre a la inversa: un ataque de ira afecta negativamente al hígado, máxime si está dañado, con la consiguiente inflamación crónica, pérdida de su capacidad de filtraje y diseminación de microlitos por todo el organismo lo cual está de acuerdo -en líneas generales- con las teorías de distinguidos colegas que achacan a los disgustos la causa del cáncer y otras patologías graves.
-Y según usted un drenaje efectivo de hígado y riñón puede permitir superar un cáncer.
-Sí. Hay quienes recomiendan drenar el hígado y el riñón una vez finalizado el tratamiento que postulan o como complemento pero a nuestro juicio el drenaje es lo primero que debe hacerse y la parte mas importante del proceso curativo. Al punto de que por sí solo puede llegar a resolver espontáneamente un proceso cancerígeno, tanto en una fase muy inicial, energética, como funcional. Hemos tenido ocasión de comprobarlo repetidamente. Aunque, como antes dije, complementamos el tratamiento con medicación homeopática. Pero es importante señalar que hasta una limpieza total el efecto de cualquier medicación es parcial.
-La verdad es que su planteamiento está cargado de sentido común y coincidimos con él pero resulta tan aparentemente sencillo que mucha gente se va a resistir a creer que basta para superar incluso una enfermedad tan grave como el cáncer.
-Filosofaba uno de mis maestros, cuando estudiaba Medicina Tradicional China en Pekín, diciendo que "Dios cura con el TAO, es decir, con la unidad, con una sola señal, con un deseo o un toque de sus manos. Una persona elevada espiritualmente podrá curar equilibrando el yin y el yang. Es decir, tendrá que utilizar dos señales; por ejemplo, un contacto de sus manos y un tazón de hierbas. Un médico muy bueno pero que no llegue a la sabiduría del anterior curará utilizando los cinco elementos, es decir, cinco señales. Y un facultativo de más bajo nivel usará los ocho trigramas. Es decir, un médico, contra menos sabe, precisa de mayor arsenal de análisis y medicamentos mientras que un médico competente ve paulatinamente cerrarse el abanico de los medios que precisa para curar."
En nuestro cuerpo el yang-yin probablemente sea el sistema hepato-renal siendo su alteración lo que produce, directa o indirectamente, la mayoría de las patologías del ser humano. Aún estamos muy lejos de solucionar la enfermedad de una forma rápida y permanente pero creo que este pensamiento oriental es un principio que debería tenerse muy en cuenta en futuras investigaciones. Porque las soluciones mas sencillas son casi siempre las mejores.
-No es usted pues muy partidario de la radio y la quimioterapia...
-Hace aproximadamente cinco años, al finalizar una conferencia que daba sobre cáncer, me abordó un hombre de unos 50 años y me dijo que había sido operado de un tumor en el colon y le habían dado luego las correspondientes sesiones de radioterapia y quimioterapia postoperatorias. En la actualidad estaba controlado y asistía a revisiones periódicas. Me solicitó mi opinión sobre su caso y la posibilidad de que lo atendiera en consulta. Una vez revisado el resultado de las pruebas fue que si bien su cáncer se encontraba en estado estacionario seguía latente. Le sugerimos hacer un drenaje y tomar la medicación homeopática adecuada y al cabo de unos meses el cáncer de colon se había negativizado totalmente. Entonces nos explicaría que tenía un hermano gemelo univitelino con el mismo tipo de cáncer que había sido tratado de forma análoga por el mismo equipo oncológico. Éste acudió a nuestra consulta y, efectivamente, también daba positivo al tumor de colon en estado latente. Tras el tratamiento se negativizó igualmente y quedaron pendientes de un seguimiento adecuado. Tras casi un año de tranquilidad el equipo oncológico les anunció tras los análisis rutinarios de control que les hicieron que a su juicio la evolución del tumor no parecía favorable y, por tanto, les proponían que de forma "preventiva" se dieran unas sesiones de quimioterapia para evitar un posible rebrote y asegurar la total curación. Al acudir a nosotros se les repitieron las pruebas, dieron negativas y se les desaconsejó formalmente la quimioterapia dado su buen estado de salud. El primer hermano confió en nuestro criterio pero la esposa del segundo se manifestó claramente en contra diciendo que ellos estaban muy contentos con el tratamiento oncológico recibido, no tenían por qué desconfiar de él y, por tanto, iban a aceptar la quimioterapia. Es decir, dos hermanos gemelos univitelinos con idéntica patología habían decidido optar por dos tratamientos no ya completamente diferentes sino opuestos. Era una verdadera prueba de fuego. El hermano que siguió nuestro consejo acude hoy regularmente a nuestras charlas de divulgación y goza de buena salud. El que optó por la quimioterapia a pesar de que estaba clínicamente sano se fue deteriorando gradualmente, generó nuevos carcinomas y tras un año de sufrimientos falleció a principios del 2003. Y le cuento este caso por considerarlo significativo.
-¿Han averiguado algo más respecto a la relación entre el cáncer y las disfunciones de hígado y riñón?
-El cuerpo humano no es un conjunto de órganos y vísceras que funcionen independientemente sino que interactúan por lo que la afección de un solo órgano puede desencadenar insuficiencias y patologías en otros órganos o sistemas que no parecen tener relación con el afectado.
En cuanto a su pregunta concreta podemos decir que los cánceres no se desarrollan en las diferentes localizaciones por azar sino dependiendo de si el órgano más afectado es el hígado o el riñón. Por ejemplo, los cánceres de estómago, mama y pulmón tienen su origen en la saturación hepática mientras que los cerebrales, óseos, de útero y las leucemias se deben al riñón.
Ahora bien, en ocasiones el cáncer se desarrolla en un tercer órgano relacionado. Por ejemplo, el hígado afecta al estómago y éste afecta a los senos. Por tanto, el tumor -sea maligno o no- puede manifestarse en uno de los tres órganos aunque la causa sea la misma.
En suma, es evidente que hay sustancias que ingerimos o con las que entramos en contacto que pueden producir cáncer. Muchas son conocidas. Hay publicada una extensa relación de sustancias carcinogénicas. Pero también un nivel elevado de fangos comunes que bloqueen el hígado, el riñón o ambos simultáneamente puede generar un tumor maligno.
-Una última pregunta: ¿podríamos saber qué utilizan para drenar ambos órganos y qué productos homeopáticos recetan habitualmente como coadyuvantes?
-Para limpiar el hígado recomendamos un producto natural que se encuentra en herbolarios y tiendas de dietética elaborado a base de extracto de rábano negro y alcachofa durante dos-tres meses. Hay varias marcas. Y para limpiar el riñón usamos tres productos conocidos: Calcárea Carbónica y Licopodium -ambas a la 30CH- y Berberis a la 7CH para la arenilla y piedras de origen lipídico. Hay que tomarlas una sola vez al día durante dos semanas.
En cuanto a los productos coadyuvantes en realidad los sugerimos porque hemos observado que cuando a pesar del drenaje el hígado no se recupera bien se detectan habitualmente en él los virus de la hepatitis C o D. Y en tales casos funcionan excelentemente dos productos homeopáticos de Microinmunoterapia: el 2LCH en casos de hepatitis C y 2LHD en los de hepatitis D.
-Gracias por su aportación. Estamos seguros de que serán de utilidad.
-A ustedes.


José Antonio Campoy DISCOVERYSALUD